Pedacitos de mi corazón

2/10/13

Pedacitos de mi corazón. 

Empezó cuarto de la ESO. Era alemán, se llamaba Sven y venía con la intención de quedarse en España durante un largo tiempo. 

Sven era alto, blanquito de piel. Tenía unos ojos azules y un pelazo rubio. 

Poco a poco fuimos haciéndonos buenos amigos. Él me ayudaba con mi alemán y yo con su castellano. 

Pues era una rosa, que de blanca pasó a ser rosa y de rosa roja...

Todas las chicas de primero y segundo de la ESO, cuando Sven pasaba por la ventana de sus clases, se quedaban empanadas mirándole y cuando estaba en el patio también. Aquello no me sentaba mal ni nada. De hecho me hacia gracia, eran tan monas. 

Sven, a diferencia de los típicos alemanes, se lo tomaba con humor y tímidamente, les seguía el juego. 

Un día cualquiera, mi padre murió por un disparo en la cabeza. Era policía y en una de esas misiones de busca y captura fue atacado, y junto a él, otros miembros de la patrulla murieron. Mi madre había muerto cuando nací yo, y al ser hija única, no tenía a nadie. Ni siquiera llegue a conocer a mis abuelos. 

Mis lágrimas pesaban en mi corazón. Los recuerdos se rebobinaban en mi mente. El frío se apoderaba de mi cuerpo. Estuve unos días, semanas sin ir al instituto. Recibí varios whatsapps de Sven preguntándome si estaba bien, se había pasado algo. No le contesté. No tenía fuerzas. No tenía ganas de nada. 

Un día cualquiera de invierno, me encontraba en el salón de mi casa viendo una película de risa para animarme un poco, sonó el timbre. Decidí no abrir. Pero sonó y sonó y decidí abrir. Antes me miré al espejo y me recordé lo deprimente que estaba después de lo de mi padre. 

Me quedé de piedra cuando vi quien era.  Sujetaba una bandeja y llevaba colgando una mochila. 

..........

Pues por fin me abrió la puerta. Y por fin la volví a ver después de tantas semanas. Como no me contestaba a los whatsapps ni daba señales de vida, decidí presentarme en su casa. Estaba claro que le pasaba algo. 

Me aseguré cuando la vi de nuevo. Tenía los ojos rojos y llorosos. La nariz roja y la piel pálida. Su pelo castaño oscuro y ligeramente recaían sobre sus hombros. Me invitó a pasar y le dejé la tarta que había preparado en la mesa de la cocina y me descolgué la mochila. 

......

¡Sven me había echo una tarta de chocolate! Por primera vez en mucho tiempo sonreí. Me dio un abrazo cariñoso. Partí la tarta y preparé dos chocolates calientes. 

Nos tomamos un trozo de tarta y las tazas de chocolate. Fuimos al salón y nos sentamos en el sofá. 

……
Me puse contentísimo cuando la vi sonreír de nuevo y vi que le había gustado mi tarta. Estábamos en el sofá. Yo estaba tumbado y ella estaba con la cabeza apoyada sobre mi pecho, llorando. Ya me había contado porque no había ido al instituto las últimas semanas. Yo también me entristecí por la noticia pero más aún mientras lloraba y le acaricié el pelo cariñosamente.

Cuando dejó de sollozar se incorporó y yo hice lo mismo. Se limpió las lágrimas de su cara blanca y esbozó una tímida sonrisa entre lágrimas. 

……

Me refregué los ojos con las manos tras llorar una vez más. Sven me dejó llorar todo lo que me hiciera falta, aunque prácticamente lloraba en silencio. 

Sven me dio un tierno beso en la mejilla. Me levanté del sofá en silencio y me fui al baño. Menuda cara llevaba. De haber llorado de haber dejado salir tantas lágrimas. Me lavé la cara con agua y, algo más contenta, salí del baño. 

Sven estaba sentado en el sofá con la mirada fija al suelo. Cuando me oyó llegar, se levantó. 

-Bueno, me voy que he quedado con Paula para acabar el proyecto de arte. 

Nos despidimos y se marchó. 

Laura. Que mal me caía. Si antes mi corazon el de cristal, ahora se había convertido en pedacitos. Se hacía la mosquita muerta y como era atractiva, todo hombre caía en sus brazos. Solo quería que no cauera Sven. 

Pues no. Sven y ella empezaron a salir dos semanas después y la relación entre él y yo se enfrió. Ya se encargó de ello Laura. 

Mi corazón, en mil pedazos, se derritió por la furia y la tristeza que llevaba dentro. Pero, en el fondo, sabía que seguía queriendo a Sven. 

No dejaron de correr lágrimas sonre mis mejillas dirante las próximas semanas, meses. Si mi corazón tenía algún remedio, entomces estaba muy lejos, pues no dejaba de llorar, no tenía ganas de nada y, sobre todo, estaba sola. 

10 comentarios:

  1. Preciosa la historia. Dolorosa pero a la vez realista, como las que me gustan a mí.
    Un beso,
    Ro.

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    1. Graciaa rocío.
      Un beso,
      Blue Butterfly

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  2. Me ha entristecido un poco la verdad, como a la chica se me ha hecho pedacitos el corazón :/

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    1. Ya... Pero estaa cosas pasan...
      Un beso,
      Blue Butterfly

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  3. Hola Blue Butterfly:
    La entrevista que te hice la he publicado ya.
    P.D: Preciosa entrada :3

    Un saludo :)

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  4. ohhh, que bonita la história ;)
    me podrías hacer un pedido? una cabecera al estilo blancki blue, tipo la q hiciste de DANIELLE SUNKISS o mejor la de entre mil mundos, me encantan. Prero al estilo de mi blog ;)
    gracias te daré créditos ;)
    besoos

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    1. Ok. Ensefuida me pongo. Gracias.
      Un beso,
      Blue Butterfly

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  5. Es muy bonita, bueno haber, bonita no es la palabra jajajaja, pero esta muy bien, es muy triste :(
    Me encanta como escribes!!!

    Besitos^^

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