Lo que he aprendido de mi 2017 y propósitos para 2018

28/12/17


¡Hola a todes!

Bueno, hoy os traigo un post en el que me gustaría contaros cómo he cambiado este 2017 porque, por las cosas que me han pasado, por las experiencias que he vivido, puedo decir con toda seguridad que no soy la misma de antes, y es que este año han habido muchos cambios en mi vida, y me gustaría compartir too ello con vosotres. :)

¡Vamos allá!
Pues este año ha estado lleno de cosas porque he terminado segundo de bachiller, me he presentado a selectividad y he empezado la universidad. Para un estudiante estos cambios son bastante importantes y significativos porque finaliza una etapa en la que ya lleva años y comienza una nueva totalmente nueva.

Este proceso no ha sido fácil para mí y no solo me refiero a selectividad y los exámenes, sino a todo lo demás. Yo me quería ir a estudiar fuera y mis padres no me dejaron hasta el último momento, y yo lo pasé muy mal. También en los últimos meses del instituto descubrí que estaba conviviendo con una persona tóxica, que pensaba que era ella mi amiga por encima todo, pero que en ningún aspecto lo era. Ojalá las cosas hubieran sido diferentes, pero hace mucho tiempo que no eres la persona que creía y yo todavía no me había dado cuenta.

Fueron unos meses muy difíciles en los que sufrí algún que otro ataque de ansiedad y en el que decidí que no quería que siguiera formando parte de mi vida. A todo esto se me sumó una crisis de identidad que no sabía cómo solucionar, ni por donde cogerla.

No esperaba nada de esto, pero como todo en la vida: después de toda tormenta, llega la calma, y viajar a Colonia fue lo mejor que pude hacer. Viajar lejos de mi ciudad, de mi casa: del caos, para coger perspectiva, reflexionar y volver a nacer en un sitio donde nadie sabe quién soy. En ese viaje he conocido a personas a los que hoy llamo amigos, y no compañeros o conocidos, porque llegaron en el momento más difícil de mi vida y decidieron quedarse en medio de todo el desastre, y por eso sé que merecen la pena. 

Mudarme, muy lejos de mi ciudad, independizarme y empezar la universidad: la acción, el sitio y el momento perfecto para empezar de cero donde nadie me conoce y en el que puedo ser yo. Conocer gente nueva, culturas nuevas, una ciudad nueva, una vida nueva que ansiaba desde hace tiempo. Por fin llegó ese momento: estoy viviendo un sueño hecho realidad y cuatro meses después, aún no me lo puedo creer.

Puedo decir con certeza, aunque suena a locura, que quiero a la gente que tengo a mi alrededor en este preciso momento y que no los cambio por nadie porque, si algún día leéis esto, vosotras ya sabéis quiénes sois: gracias por hacer una año de mierda, en algo tan bonito. Y gracias por quererme como soy, porque no es fácil encajar cuando eres tan diferente a las demás y vosotras habéis hecho posible que eso no sea así, y por eso, os quiero.

Creo que no es necesario que diga que he pasado muy malos momentos a nivel psicológico porque me he ido a la mierda y eso, como decía en el post anterior, ha afectado el blog y se ha visto reflejado en algunos posts que he subido porque necesitaba echarlo todo fuera.

En los últimos meses he dejado el blog totalmente de lado y descuidado, y no te voy a engañar me siento mal porque es una parte tan personal de mi que siento que también me he dejado totalmente de lado y descuidada, y eso no puede seguir así. He comprado un dominio y para mí esto es un paso hacia adelante porque he decidido invertir en mi misma, en mis proyectos y en lo que aspiro, así 2018: agárrate fuerte a la silla porque venimos pisando fuerte.

Este 2017 he cambiado mucho a nivel personal, como puedes comprobar, y no solo debido a todo lo que me ha pasado, sino que también he hecho una cosa que creo que no sé valorar lo suficiente, y es poner mis ideales y mis valores por delante y por encima de todo.

Soy vegetariana, soy bisexual y soy feminista, y lo soy para todos los públicos y para todo el mundo, y te puedo garantizar que no hay nada más gratificante que sentirte a gusto contigo misma y ser transparente con cómo eres y, sobre todo, quién eres.

He aprendido qué es eso de ser aceptada y ser querida por un grupo de personas porque también había aprendido qué era todo lo contrario.

2017 me ha dado la oportunidad de salir, de una vez por todas, del instituto y me ha enseñado a aprovechar todas las oportunidades al máximo.

Que primero soy yo y luego son los demás, y que eso no es ser egoísta, porque en el momento en que la vida de los demás y sus mierdas se convierten en tus mierdas, tienes que empezar a pensar primero en ti porque esa persona te está perjudicando.

Soy más consciente de mi alrededor, del mundo en el que vivimos y todo lo que no me gusta de él, y soy consciente que odiar no va a solucionar nada, hay que tomar acción y hay que empezar por una misma para emprender el camino al cambio.

2017, gracias por tanto y por tan poco a la vez porque todo lo que necesitaba era una vía de escape.

Y me la has dado.

Y a ti, 2018, no te voy a poner nada: ni propósitos, ni metas.

Bueno sí: no olvidarme de quererme de vez en cuando.

*
La verdad es que este post ha sido más reflexivo que otra cosa, pero que me ha salido del tirón, sin pensar... y hacía tanto tiempo que no me pasaba esto que da gusto.

Solo me queda daros las gracias a vosotres por seguir ahí a pesar de los altibajos y las irregularidades que han habido en el blog.

Sois grandes y os quiero.

Preparaos para 2018 porque venimos pisando fuerte.


me encantaría que me dejaras en los comentarios: cómo ha sido tu 2017, si ha sido un año de tantos cambios como el mío, qué propósitos tienes para 2018 y cualquier otra cosa que te apetezca comentarme. :)

te espero en los comentarios. ¡gracias por leerme y comentar!

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

  1. Hola!!

    Pues si, te he visto evolucionar no solo este año y decirte que has cambiado mucho jjeje pero no para mal. En cuanto a mi no creo que mi 2017 haya sido de tantos cambios como el tuyo, es mas creo en lo único que se parece es en la experiencia de cambiar del instituto a la universidad. No obstante, si que me han dicho varias personas de mi alrededor que he cambiado no fisicamente pero si en la forma de ser. Soy un poco más abierta algo muy nuevo para mi que suelo ser timida, tengo más fuerza de voluntad para hacer lo que me proponga y despues de tantos años al fin se que lo que he elegido estudiar es lo que realmente me gusta

    Un beso y que tengas un feliz año nuevo!!
    Ainhoa de Infinity life

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    Respuestas
    1. ¡Hola!

      La verdad es que el cambio del instituto a la universidad nos afecta a todes y creo que siempre nos afecta en positivo (al menos a la mayoría) y que solemos abrirnos más a la gente.

      ¡Gracias por leer y comentar, y compartir tu experiencia! :D

      ¡Feliz año!

      Blue Butterfly

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