Las consecuencias de la disciplina exigente y estricta de mi instituto

13/2/18


¡Hola a todes!

Hoy quiero hablar con vosotres sobre un tema que lleva acompañándome toda la vida y que nunca he sabido expresarlo con palabras, y me parece un tema muy importante.

Yo he estado 15 años en un colegio privado, es decir desde la primaria hasta selectividad y no se lo recomiendo nadie porque te saturas y no solo te saturas tú, sino los profesores y la gente que trabaja en dirección también.

Esto nunca lo he hablado con nadie, al menos así de claro como lo voy a hacer por aquí y es que es una parte muy personal de mí, es algo que llevo dentro desde hace mucho tiempo y quiero soltarlo.

¡Vamos allá!
No voy a decir a qué colegio fui, ni mucho menos porque, en realidad, no es lo importante.

También os digo que el sistema educativo en el que se basaba este colegio es muy diferente al resto de colegios - no digo que sea mejor, ni peor, porque en realidad habían asignaturas distintas, el sistema de optativas es diferentes, la puntuación, la evaluación y demás, pero dentro de lo cabe no tengo un nivel normal de conocimientos. No me voy a meter ahí porque no quiero dar más datos acerca de este colegio, y la verdad es que no es relevante.

Por encima de todo, considero que he tenido una buena educación, pero considero que las maneras en las que me han educado no han sido las más adecuadas. Evidentemente, no son todos los profesores de hecho, a muchos de ellos les tengo un cariño enorme, pero algunos de los profesores se veían incitados e influenciados por la presión de la dirección del colegio a hacer cosas que no debían o a tener reacciones fruto de toda esta presión.


Es un colegio con una disciplina estricta y no estoy hablando de una disciplina militar, pero tampoco estoy hablando de esa "disciplina estricta" de la que hablan la mayoría de alumnos de otros institutos: estoy hablando de mandar toneladas de deberes a niños 7 y 8 años de un día para otro, estoy hablando de gritar y humillar a un niño cuando hace todos los ejercicios mal porque no ha entendido la lección, o le cuesta entenderla, estoy hablando de echar de la clase a un niño por hablar en clase porque le estaba pidiendo una goma a su compañero, estoy hablando de gritar a los cuatro vientos el nombre de un niño para que se meta la camisa por dentro del pantalón, estoy hablando de ir al despacho del director y que te obligue a ponerte una corbata hortera escogida así adrede porque la tuya se te ha obligado en casa, estoy hablando de obligar a les niñes a llevar el botón del cuello de la camisa abrochado con la corbata en pleno durante las tardes de junio, estoy hablando de acercarse a un par de centímetros de la cara de un niño para ordenarle en voz baja que no vuelva a correr por los pasillos.

Y más cosas, pero éstas son las primeras que se me han ocurrido.

Yo entiendo que puedes tener un mal día, pero creo que nada te lleva a comportarte así, seas profesor, director o lo que tú quieras - nosotros somos alumnos y por encima, de todo, personas que están formándose y aprendiendo, y si tú eres un profesional, y por encima de todo, humano, compórtate como tal y no nos humilles de esta manera - no tienes derecho.

He crecido en este ambiente y siempre he sabido que todo esto no estaba bien porque me provocaba una sensación de angustia y de miedo cada vez que me ocurría alguna de estas cosas que tengo que decir que a mí no me solía pasar porque cuando era pequeña era muy callada y no quería problemas, por no hablar de no querer encontrarme en esta situación, pero es que veía que les pasaba a algunos de mis compañeros y me sentía fatal - se me partía el alma y es que recuerdo esas escenas que os he comentado ahora y recuerdo el momento, recuerdo a mis compañeros en esta situación y me da rabia.

Y es que nunca pensé que diría esto, pero ahora mismo, cuando recuerdo todo esto, me gustaría verlos de nuevo y darles un abrazo, aunque haya perdido la relación con prácticamente todos ellos porque hay algunas personas a las que no quiero ver nunca más, pero hay otras que ojalá nunca hubiera perdido. Y no me puedo creer que esté llorando ahora.

Cuando era más pequeña no era consciente de esto, pero cuando por allá segundo o tercero de la ESO me di cuenta de ello, y es que me habían hecho una persona asquerosamente autoexigente y tenía siempre en mi cabeza todo lo relacionado con los estudios, las notas y una voz en mi cabeza que me decía que siguiera trabajando y que nunca lo conseguiría. Y sentí que me encerré en mi misma, y más que obsesión, sentía que tenía mil responsabilidades.

Cuando era más pequeña los profesores siempre me destacaban porque sacaba buenas notas o porque hacía bien un trabajo y lo hacía delante toda la clase, y yo recuerdo que me sentía bien porque sentía que mi trabajo estaba siendo recompensado, pero luego no me sentía bien y es que mis compañeros me estaban cogiendo asco porque ese profesor que le gritaba y humillaba al niño que tenía todos los ejercicios porque no entendía la lección porque le costaba entenderla, era el mismo que halagaba.

Y me halagaba demasiado, tanto que empecé a sentir vergüenza porque comencé a sentir que estaban formando dos bandos: el de los profesores y el de mis compañeros, y es que... yo no sé hay algún compañero que está leyendo, pero te prometo que yo siempre he estado de vuestro lado porque soy una de vosotros y nunca, jamás, he estado de acuerdo, ni he apoyado esas conductas.

Mis compañeros me cogieron mucho asco porque, aunque en este momento no era plenamente consciente de ello, lo que se estaba enseñando y los ideales que se estaba imponiendo en ese colegio era que había que ser mejor que los demás, y que aquella que era destacada era mejor que todos los demás, y que aquel que era humillado era el peor de todos. Y me siento orgullosa, y lo puedo decir bien alto y con toda la claridad, de no haber tomado ese idea en mi vida. Me siento orgullosa de no entrar al trapo y no creerme mejor que los demás porque nadie es mejor que nadie y menos por todo esto.

En esa etapa comencé a ser consciente de que estaba sufriendo bullying desde que tengo memoria y estoy hablando de desde que tenía 6 años hasta que salí de allí a los 17. Aquí por supuesto, el colegio no tiene nada que ver porque mis compañeras eran, son y siempre serán unas imbéciles, y tengo que decir que, aunque me costó mucho, mi tutor de secundaria me ayudó un montón y que las cosas se calmaran, se lo debo todo a él y por él y más profesores que me ayudaron sobre todo en esta situación, cuando ya estaba en secundaria, pues les tengo un cariño enorme.

En secundaria y sobre todo, estos dos últimos años en bachiller, es cuando ha salido toda la mierda detrás de toda la organización del colegio. Una mierda que me he tenido que tragar y una mierda de la que me he tenido que encargar personalmente de que no fuera a más porque sino, yo me iba la mierda y eso no lo iba a permitir.

Como te decía antes, las optativas en este sistema funciona de una manera diferente, pues bien: soy una persona de letras puras, pero lo más puro que te puedas imaginar - yo todo letras, literatura, lingüística, idiomas, arte y tal, pero a mí números no me pongas, ni ciencias tampoco, porque ni lo entiendo, ni me gusta, ni me interesa.

Pues bien, en bachillerato a mí me faltaban asignaturas porque la cantidad de opciones necesarias y me negaba rotundamente a hacer cualquier otra asignatura que no fuera de mi terreno porque si no la ponían no era porque no pudieran, sino porque no les daba real gana.

No os imagináis lo mal que lo pasé insistiendo para que me pusieran la maldita asignatura que me faltaba, mis padres tuvieron que ir al colegio a exigirles que me la pusieran porque sino me iba a selectividad con una asignatura menos.

Lo mejor de todo es que me decían que yo podía con todo, que trabajaba mucho y que lo iba a conseguir. ¿Os acordáis que antes os he dicho que en la ESO me decían que siguiera trabajando y que no lo conseguiría? ¿Alguien me explica esto ahora? Al final, me pusieron la asignatura y gracias a una de las profesoras que más cariño le tengo de todo el colegio, conseguí que me pusieran una profesora, porque la idea era que yo me aprendiera toda la lección de una asignatura densa, como historia del arte, yo sola en mi casa, para selectividad.

Recuerdo también el año pasado a una profesora que me humillaba en clase para que otra alumna, que tenía sus propios problemas personales completamente ajenos a mí, se sintiera bien - su autoestima dependía de mí, dependía de que si yo me sentía como una mierda, ella se sentía bien. Recuerdo como todos los profesores le reconocían todo el trabajo, todo el esfuerzo, todo el mérito de cursar una serie de asignaturas y sacarlas adelante, que ambas teníamos exactamente las mismas de hecho yo tenía dos más que requerían un esfuerzo que no os podéis imaginar: historia del arte y para la otra asignatura tenía que realizar una tesis y que a mí no me dijeran ni muy bien.

Recuerdo cómo un profesor se metía conmigo para hacerse el guay y el gracioso, recuerdo cómo no podía replicarle porque sino se ofendía tanto que me humillaría y recuerdo a un profesor que me suspendía por escribir lo que él quería leer en un comentario de texto literario donde la literatura es subjetiva porque él no estaba de acuerdo, y recuerdo como ese profesor me gritó en medio de toda la sala, delante de mis compañeros, delante de otros profesores, simplemente que por favor, no pasara las diapositivas tan deprisa porque no me daba tiempo a coger apuntes.

Dicen y a mí también me lo han dicho, a pesar de conocer una parte de mi historia que siempre se echa de menos el instituto, que con el tiempo nos daremos cuenta de que todo se quedará en anécdotas y risas.

Hay algunas anécdotas y risas que guardo porque guardo a personas, porque, aunque antes decía que ojalá no hubiera perdido a mis compañeros, sí que es cierto que hay una persona que no he perdido y ahí está y ahí sigue, y seguirá. Pero yo antes me guardaba a muchos más, pero el tiempo y las circunstancias cambian, y desgraciadamente, algunas personas se van de tu camino, por mucho que te pese.

Pero, lo siento, pero yo no guardo solo anécdotas y risas, guardo mucha rabia, angustia, tristeza - guardo todo lo que he sentido y todo lo que me ha producido las conductas que he visto con mis propios ojos y vivido en mis propias carnes. Y todo ello, es dolor.

*
Antes de nada, decirte que si has leído todo el post entero, gracias. Gracias porque no sabes lo importante que es todo esto para mí, no sabes bien cuánto tiempo llevaba todo esto guardado dentro de mí y las ganas que soltarlo. Así que, gracias. Gracias por aguantarme.

Imagino que habrás flipado, pero es que cuando escribo con el alma en una mano y los recuerdos en la otra, me vengo arriba, y digo las cosas como las siento, y es que las siento así. También quiero destacar que jamás he sufrido, ni yo, ni ninguno de mis compañeros ningún tipo de acoso por parte de los profesores o los trabajadores, y que todo es fruto de una disciplina estricta que lleva a una conducta que se pasa de castaño oscuro y es lo que recuerdo.

Dudo mucho que sea el caso, aunque una parte de mí espera que ojalá algún día lo sea, si eres algún profesor o alguna persona que trabaja en ese colegio, quiero decirte tal cual lo he explicado es como lo he sentido y como lo recuerdo. Una persona puede ser más negativa o más positiva, y yo me considero, contra todo pronóstico y contra todo lo que hayas podido conocer de mí, una persona positiva y por eso me quedo con los que me habéis apoyado, con los que me habéis ayudado.

Algunos de vosotros sois personas que habéis hecho cosas que no me parecen bien y que me duele recordar, pero una parte de vosotros también es una de esas personas a las que les guardo cariño, y yo me quedo con esa parte porque todos nos equivocamos, todos rectificamos y todos cambiamos, y todo ello está en nuestro derecho.

Y es que tengo que decir, porque lo he visto, porque lo he notado, que ya no es tan estricto en algunos aspectos que viví yo, aunque lo sigue siendo en otros, y quiero pensar estáis mejorando, y espero de verdad, que ningún niño pueda contar la misma historia o una parecida a la mía porque significará que nunca lo ha sentido, ni lo ha vivido.

Es posible que estés pensando que con el tema de que sufrí bullying y tal, todo se magnifica, y es que tienes razón: en esa época yo me sentía como si me estuviera ahogando continuamente en mitad del océano - pero cuando vuelves a respirar con normalidad, cuando abres los ojos, cuando te alejas a cientos de kilómetros de toda esta historia, cuando dejas que el tiempo pase y recuerdas el colegio de nuevo - que vengan todos estos recuerdos, todos estos pensamientos... siento decepcionarte, pero esta es la realidad de mis sentimientos y me da que lo será así por siempre.

Ah, y las consecuencias de la disciplina exigente y estricta de mi instituto son todos estos sentimientos y recuerdos. Hay gente que piensa que esto te hace más fuerte, te hace más trabajador, más profesional - a mí siempre me ha gustado trabajar, igual que a algunos de mis compañeros no les ha gustado nunca o al menos no tanto. Si todos fuéramos muy trabajadores, y si todos hubiéramos llevado todo esto con salud, hubiera tenido éxito, pero no es, ni de lejos, la realidad, y por lo tanto, no lo tiene. Nada justifica este tipo de disciplinas, al menos, en mi opinión.


me encantaría que me dejaras en los comentarios: si has vivido algo parecido, qué te ha parecido esta experiencia y cualquier otra cosa que te apetezca comentarme. :)

te espero en los comentarios. ¡gracias por leerme y comentar!

¡Hasta la próxima!

4 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, de igual forma, yo estuve en una escuela privada hasta los 15 años, yo no lo sentí tan drástico, nunca me ha gustado ir a la escuela y menos fui la niña de puros nueves y dieces. Cuando lo comencé a notar fue al momento de entrar a una preparatoria pública, uno deja de ser el niño que tiene que obedecer y se convierte en el jóven autónomo y responsable. y aún así, es difícil encontrar un profesor que no vaya a dar la clase y ya, sino que de verdad vaya a enseñar. Gracias por compartir algo tan personal, lo leí hasta el final.

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    1. Gracias a ti por leerlo y compartir tu experiencia. Gracias, de verdad. :)

      Blue Butterfly

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  2. Hola Blue!

    Me angustia leer tu historia, no le desearía a nadie estar tantos años en una escuela con unos compañeros así y una disciplina tan estricta...
    Durante mis años de instituto no tuve muchos amigos en mi clase pero nunca sufrí nada similar, simplemente estaba un poco sola, pero no era tan duro porque fuera del instituto sí tenía un grupo de amigos.

    Espero que en la universidad todo eso haya mejorado!
    Un abrazo :)

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    Respuestas
    1. ¡Hola!

      Antes de nada, muchas gracias por leer y comentar. <3

      La verdad es que en la universidad ha mejorado un montón todo y cambiar de ciudad ha sido la mejor decisión de mi vida. :P

      ¡Gracias! :)

      Blue Butterfly

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